La campana empotrable desaparece completamente en la cabinetería, solo el borde inferior del motor es visible cuando se abre el mueble bajo el que se instala. La solución definitiva para cocinas donde la línea de los muebles es sagrada y cualquier elemento que sobresalga del plano interrumpe el diseño. Disponibles en versiones extractoras y de recirculación, con capacidades de 400 a 800 m3/h, controles integrados en el borde inferior y compatibilidad con cabinetería de 60 y 90 cm.