El carbón hace algo que el gas no puede replicar, imparte al alimento un sabor que viene del fuego real y de los jugos que caen sobre las brasas. Los asadores de carbón de esta selección están fabricados en acero de calibre grueso, con sistemas de control de tiro para regular la temperatura, parrillas de hierro fundido que marcan con precisión y tapa hermética para ahumado lento. Para quienes entienden que la paciencia tiene recompensa y el resultado siempre lo vale.