La campana extractora evacúa vapores, grasas y olores al exterior a través de un ducto permanente, el sistema más eficiente y definitivo para mantener la cocina libre de humo. Los modelos de esta selección están diseñados para instalaciones con ducto de 150 a 200 mm de diámetro, con motores de flujo de 600 a 1,400 m3/h, filtros de grasa de aluminio lavables en lavavajillas y lámparas de sustitución accesible. La opción correcta cuando la arquitectura del espacio permite una salida bien ubicada.